Qué es la marca personal (y por qué la necesitas aunque no quieras ser influencer)
Cada vez que digo «marca personal» en una reunión, alguien pone cara de que le voy a pedir que se haga influencer, se compre un aro de luz y empiece a bailar delante del móvil.
Tranquilo. No va de eso. O no solo.
La marca personal es algo que ya tienes, quieras o no. La única pregunta es si la estás construyendo tú o la está construyendo el azar.
¿Qué es la marca personal?
Hablando en cristiano: la marca personal es lo que la gente piensa de ti cuando no estás delante.
Es lo que dice un cliente cuando te recomienda («llama a fulanito, que es muy resolutivo»), lo que encuentra alguien cuando busca tu nombre en Google y lo que transmites cada vez que publicas, escribes un email o entras por la puerta de una reunión.
No es tu logo. No es tu foto de perfil. No es tu bio de Instagram con tres emojis. Todo eso son herramientas. La marca es la idea que queda en la cabeza de los demás.
Tu marca personal no es lo que dices de ti. Es lo que dicen de ti cuando sales de la sala.
¿Por qué un empresario necesita marca personal?
Porque la gente compra a personas. Sobre todo en servicios, y sobre todo en negocios pequeños.
Cuando alguien contrata una web, un abogado, un fisio o una reforma, en realidad está contratando la confianza que le genera la persona que hay detrás. Y esa confianza se construye mucho antes de la primera llamada: en lo que ha leído de ti, en lo que ha visto, en lo que le han contado.
Una marca personal clara te ayuda a:
- Que te elijan a ti y no al más barato. La confianza es el mejor argumento contra el regateo.
- Atraer a los clientes que encajan y espantar (con cariño) a los que no.
- Que te recomienden mejor. Si la gente sabe explicar qué haces, te recomienda más.
- No depender solo de tu empresa. Las empresas cambian; tu nombre te acompaña.
¿Marca personal es lo mismo que ser influencer?
No. Y esta confusión hace que mucha gente buena no se anime.
Un influencer vive de su audiencia. Tú, probablemente, vives de tu trabajo. Tu marca personal no tiene que conseguir cien mil seguidores: tiene que conseguir que las personas adecuadas te conozcan, te entiendan y confíen en ti.
Puedes tener una marca personal fortísima con 500 seguidores en LinkedIn si esos 500 son los que contratan lo que haces. Es mejor ser conocido por cien clientes potenciales que por cien mil desconocidos que solo te ponen un corazón y siguen haciendo scroll.
¿Cómo sé qué marca personal tengo ahora?
Haz estos tres ejercicios. Son incómodos, pero rápidos:
- Búscate en Google en una ventana de incógnito. ¿Lo que sale te representa? ¿Sale algo? ¿Sale otro con tu mismo nombre que vende seguros en Albacete?
- Pregunta a tres clientes por qué te eligieron y cómo te describirían en una frase. Te vas a sorprender (para bien o para mal).
- Mira tus redes como si fueras un desconocido. Si alguien llega a tu perfil, ¿sabe en diez segundos a qué te dedicas y para quién?
Si las respuestas no se parecen a lo que te gustaría transmitir, tienes trabajo por delante. Pero tranquilo, también tienes por dónde empezar.
¿Cómo empiezo a construir mi marca personal?
Con tres decisiones antes de publicar nada:
- A quién le hablas. No a todo el mundo. A un tipo de persona concreta con problemas concretos.
- De qué hablas. Dos o tres temas que domines. Si hablas de todo, no eres experto en nada.
- Cómo hablas. Tu tono. Yo tuteo, suelto algún taco y me río bastante de mí mismo. Tú puedes ser más serio, más técnico o más cercano. Lo importante es que seas tú y que seas siempre igual.
Y luego, constancia. La marca personal es como ir al gimnasio: no se nota en una semana, pero en un año se nota muchísimo. Lo explico a fondo en deja de intentar gustar a todo el mundo.
¿Dónde tengo que tener presencia?
Donde estén tus clientes, no donde estén todos. No hace falta estar en todas las redes:
- Si vendes a empresas, LinkedIn es casi obligatorio. Te cuento cómo usarlo en LinkedIn para empresas.
- Si vendes a particulares, Instagram o TikTok pueden tener más sentido.
- Y siempre, una web propia. Las redes son alquiler; tu web es tu casa. Si cierra una red mañana, tu web sigue ahí. Te lo cuento en qué tiene que tener una web de marca personal.
¿Y si no quiero exponerme?
Es totalmente respetable. Hay gente a la que le da pánico salir en vídeo o contar cosas de su vida, y no pasa nada.
Marca personal no es contar lo que desayunas. Puedes construirla escribiendo artículos, compartiendo lo que sabes, ayudando en comunidades o simplemente haciendo un trabajo tan bueno que la gente hable de ti. Eso también es marca. De hecho, es la mejor.
Lo que no te recomiendo es esconderte del todo. Porque si tú no cuentas quién eres, otros lo harán por ti. Y no siempre aciertan.